Bezaleel y Aholiab: ¡dos grandes artistas! Fueron dos hombres llamados por Dios para desarrollar una tarea especial. Se trataba de nada más y nada menos que elaborar los diseños de todo lo referente al tabernáculo durante el tiempo de Israel en el desierto, liderados por Moisés. Sobre ellos fue otorgada esta responsabilidad y este grande honor. La Biblia señala que fueron llenos del Espíritu y capacitados
“en ciencia y todo arte” para que inventen todo diseño. Sabían trabajar en oro, plata, bronce, talla de piedras, bordados y confección de telas y toda obra de madera. Se formó un gran equipo de servidores dispuestos, y finalizaron la tarea con éxito, siendo constantes, obedientes y fieles, siguiendo las instrucciones de Dios. Más allá que talento y virtud, Dios los llamó para realizar estos trabajos. Así como ellos hay muchos en la Biblia que fueron instrumento de Dios con sus talentos y con la disposición de su corazón.

Reflexiona

Dios nos ha dado capacidades y nos prepara para sus propósitos. Muchas personas mencionadas en la Biblia hicieron cosas que jamás se imaginaron, por sólo dejarse formar y utilizar por Dios. De alguna manera, Dios usa nuestros contextos, conocimientos y aptitudes para cumplir su plan, pero sobre todo, nos llena con su Espíritu. Podemos ser útiles. Lo que sea que tengamos, puede ser útil para el servicio a los demás. Que hayan destrezas que nos llenen de ilusión y de pasión por lo que hacemos, Que nos correspondan proyectos y trabajos que enciendan una llama en nosotros. Que tenga sentido y significado lo que hagamos.

Una pregunta clave:
¿Estás usando tus talentos para servir a Dios y a los demás? Si no, ¿qué te detiene?