Siguiendo la frase anterior, el señor Martin Luther King afirmó: “Debemos comenzar rápidamente a pasar de una sociedad “orientada hacia las cosas” a una sociedad “orientada hacia la persona”. Él fue un pastor estadounidense que perteneció a la Iglesia bautista, quien tuvo un gran compromiso con los derechos humanos afroamericanos. Lo insultaban y hablaban con desprecio. Debido a la discriminación racial emprendió la misión de luchar a favor de los más desfavorecidos ganando así el Premio Nobel de la Paz. Se enfrentó a mucha resistencia por su condición de pastor, de activista, de raza, pero esto lo impulsó a trabajar fervientemente hasta convertirse en uno de los más grandes oradores y líderes de la historia de Estados Unidos, especialmente con su discurso: “Yo tengo un sueño”. Todo esto fue posible porque él consideró que para cambiar cualquier cosa se debía amar y él amaba a Norteamérica.

Reflexiona: Una persona como él, se atrevió a desafiar su época. ¿Podrías imaginarte en una verdadera lucha contracorriente? La defensa de los valores y de lo verdaderamente importante, es una lucha que vale la pena luchar. En uno de sus discursos, Martin Luther King dijo: “La gran tentación y la gran tragedia de la vida es que permitimos con frecuencia al exterior de nuestras vidas el absorber al interior de nuestras vidas. La gran tragedia de la vida es que con demasiada frecuencia autorizamos a los medios con los que vivimos a alejarnos del fin para el que vivimos. […] ¿Cuál es el beneficio para un hombre de llenar el mundo entero de medios y perder el fin: el alma?”

Una pregunta clave: 

¿Estás esforzándote por lo que realmente es importante? ¿Tus prioridades y valores
están bien definidos?